miércoles, 5 de septiembre de 2012

Preparación + Oportunidad = Suerte


“La  suerte aparece cuando la preparación y la oportunidad se encuentran.”

El otro día leí esta frase de Voltaire y me gustó mucho porque creo que define en una línea mucho de lo que hemos estado hablando en el blog. Según él, la (buena) suerte viene de dos factores, uno interno y otro externo:

La preparación

Hace referencia a todo lo que tu puedes hacer para aprovechar la oportunidad cuando llegue y no se te escape en tus narices.

Como ya hemos dicho muchas veces, lo primero es tener claro lo que quieres. “Nunca sopla el viento a favor para quién no sabe a dónde va”. Si no sabes lo que quieres, tampoco sabrás ver lo que te puede ayudar a conseguirlo y si se te presenta la oportunidad ni siquiera la verás.

Pero aún iría más lejos, “todos los vientos te llevan dónde quieres”. En un velero, no importa de dónde venga el viento porque siempre lo puedes aprovechar para ir dónde tu quieres. Es cierto que algunos vientos te hace avanzar más rápido o te permiten ir más directo, pero mientras haya viento constante (el racheado es otra historia), te puedes acercar a tu boya. Solo dependerá de tu pericia para sacar el máximo rendimiento.

Y ahí es dónde entra la otra parte de la preparación. No solo hay que saber que quieres sino que tienes que estar listo para dar tu 100% cuando se presente la oportunidad. Por ejemplo, si quieres participar en una película, toma clases de interpretación, aprende y perfecciona todo lo que te pueda ayudar para que si se hace un casting en tu ciudad seas el mejor preparado y te seleccionen a ti para el papel.

La idea es hacer que todos los factores que dependan de ti estén a tu favor.


La oportunidad

Pero para tener suerte también hace falta que se presente la ocasión, la oportunidad. A priori parece un factor externo, algo que no depende de ti y que solo puedes esperar. Y aunque es cierto que la oportunidad te la dan de fuera, también tú puedes hacer cosas para generarla.

Por un lado está lo de generar buen rollo y aportar a los demás. Como he dicho muchas veces, cuanto más buen rollo hay, más buen rollo te toca. Y aunque pueda parecer absurdo, estoy convencido de que la gente que aporta algo al mundo acaba recibiendo recompensa.

Pero no te hace falta creer en el Karma para generar oportunidades. Simplemente se trata de ser proactivo. Como decía un amigo, “las oportunidades no se pierden, las aprovecha otro”. Y es que hay muchas oportunidades vagando por el mundo listas para aquellos que están atentos y buscan. Por ejemplo, si buscas trabajo, hazte tarjetas de visita con tu nombre y datos de contacto y repártelas cuando tengas ocasión.

Así pues, si quieres convertirte en un tipo o una tipa con suerte, decide que quieres, prepárate para conseguirlo, busca la oportunidad y aprovéchala.

Y si la encuentras, escríbenos para compartir tu experiencia.

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